martes, 16 de octubre de 2018

Tipos de pensamientos

Tipos de pensamientos
1-      Necesarios: son aquellos pensamientos sobre las cosas a realizar en tu día a día o en un futuro.
2-      Inútiles: Pensamientos que ponemos como excusas, incluso pensamientos del futuro “No hago esto porque podría pasar aquello”. “Si no hubiera comido eso…”, “Si tuviera estudios…”, “Si tuviera más autoestima...”.
3-      Negativos: Pensamientos que te quitan la paz interior, la energía. La onda vibratorio de dichos pensamientos pueden incluso llegar a dañarnos físicamente, somatización en estado puro. Por ejemplo: “Soy fea”, “Soy inútil”, “la vida es complicada”,…
4-      Positivos: Aquellos que te impulsan hacia adelante. “Puedo con esto”, “Soy guapa”, “Vamos a probar esto”…
Un pensamiento negativo es como dejar entrar un extraño con malas intenciones en tu casa. Decide que pensamientos entran en tu mente y cuáles no, no permitas que los negativos se cuelen y si lo hacen, dales un espacio y trabájalos.
Si que es verdad que nuestra mente está más preparada para los pensamientos negativos/inútiles por tema de supervivencia, por estar en modo alerta desde las cavernas. Por eso nos afecta más si nos hacen un comentario negativo que positivo.
Cada vez que te asalte un pensamiento negativo, piensa en 10 cosas positivas en tu vida. A veces pensamos que no hay nada positivo en nuestra vida, pero el simple hecho de estar vivo, de ver, de oír, andar,…ya es algo muy positivo. La casa donde vives, ver a tu hijo reír, ese abrazo con tu marido por la mañana…. Somos muy afortunados, pero le damos más valor a lo negativo y eso no nos deja ni ver ni avanzar. Tú decides en que centras tu atención.
Os pongo un ejemplo, hace años vi un cuadro del artista Jack Vettriano y me enamoró. Así que busqué el poster y me lo compré y con toda la ilusión del mundo me lo puse en mi habitación. Se trataba de una pareja adinerada bailando en una playa mientras el servicio les aguataba el paraguas. Yo sólo vi el baile, la paz, la melancolía de tiempos felices y de que por muchas tormentas que veas pasar, siempre quedarán esos momentos de felicidad. Cada vez que miraba ese cuadro me transmitía esperanza, esperanza de que momentos mejores llegarían, esperanza de poder guardar recuerdos increíbles.  
No obstante, mi tío, al ver ese cuadro, se horrorizó y no le gustó nada. ¿Por qué? Porque mirando lo mismo él vio algo completamente distinto. Vio la miseria de los sirvientes, aguantando a una pareja adinerada que lo tenían todo dado, uno de los sirvientes lleva un pañuelo y comentó que seguramente sufría de tuberculosis. Y se marchó enfadado.
En ese instante me quedé aturdida sin saber muy bien que había sucedido. Ahora con el tiempo lo entiendo todo. Las experiencias que hemos vivido nos marcan pero está en nuestras manos como decidimos que nos afecten. Él tuvo una vida bastante dura y se quedó atrapado allí, en esa dureza, no se permitía abrirse a algo mejor, no se creía merecedor por todas esas creencias limitantes que se había repetido toda su vida.
Claro que todos hemos estado jodidos en algún momento de nuestras vidas, a veces incluso más de dos y de tres veces, pero hay un muro que nos separa entre ser víctimas de un suceso y caer en la victimización. Tú decides si quieres vivir lamentándote toda tu vida o bien romper patrones y disfrutar de una vida más plena. Deshazte de todo ese dolor que te impide disfrutar del día a día. Piénsalo bien, ¿qué te aporta estar enganchado a la pena, a la rabia, al odio y al rencor? Ya te lo digo yo, más pena, más odio, más rabia y más rencor. Y todo eso, si no lo sacas, tu cuerpo lo somatizara en forma de enfermedad. Deja ir y vive libre.
Un abrazo enorme,
 Anna Mima.
 P.D: Si lo que has leído te resuena y quieres trabajar en las creencias limitantes y todas aquellas cosas que no te permiten vivir plenamente, mándame un mail a mamaconkilosdemas@hotmail.com y empieza a cambiar tu vida.

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