La carta más triste (o de como me permití llorar)

20:27:00 Mama con kg de mas 5 Comentarios

Cuando yo tenía unos 18 años, mi abuela, con la que tenia un vínculo muy fuerte, la que consideraba una segunda madre, empezó a perder la memoria hasta derivar en una demencia severa. Ver como una persona a la que adoras, se va apagando cada día un poquito más te rompe el alma. Una mujer fuerte, divertida, aventurera y con un corazón que sentías cuando te abrazaba.
Hasta que un día entró en coma y dejó de ser ella y se convirtió en estrella.
A los pocos meses, sin aún haberlo superado, a mi padre le detectaron un cáncer de pulmón. Ambulancias, hospitales, operaciones y promesas que no pudo cumplir de acompañarme algún día al altar.
Toda esa pena, esa tristeza y añoranza de haber perdido a dos personas muy importantes en mi vida, la encapsulé para digerirlo poco a poco, cuando tuviera tiempo. Era demasiado dolor para procesar a la vez.
A pesar que con los años, la pena se convierte en recuerdos y esos recuerdos en memorias, enfrentarte otra vez con fotos y postales del pasado es duro. Es volver a revivir.
Y eso me esta pasando ahora que estamos haciendo limpieza con mi madre. Estamos desempolvando cajas viejas. Ha salido de todo, incluso cartas de mi bisabuela del año 1939! Cartas de amor entre mis abuelos, fotos de la mili de mi padre,...
Pero lo que más me ha impactado ha sido una carta de mi abuela de cuando era joven. Una carta que nunca envió porque se la escribía a su difunta madre. La carta más triste que he leído nunca. Le pedía que le mandara fuerzas para sobrellevar la soledad, la ausencia de su muerte y el distanciamiento físico y emocional de su padre y que le diera alguna sonrisa a su padre. Y he llorado como estoy llorando ahora mismo, por pena, por compasión,  por sentirme extrañamente identificada con ella. Ese vacío de sentir que las personas que forman parte de tu alma ya no están. Un sentimiento absurdo de abandono.

A los 15 minutos de leer la carta, han llamado a mi madre por teléfono.  Yo sentía que me faltaba el aire, un ansia rabiosa que me recorría el cuerpo y sin darme cuenta he ido a la nevera, inconscientemente he empezado a comer y he sentido como si me enchufaran un ansiolítico en vena. Y entonces he parado de comer. Nunca había visto tan claramente como estaba usando la comida para sobrellevar la tristeza. Hoy he sido capaz de parar. Ya basta. Son demasiados años refugiandome en la comida para evitar enfrentarme a la realidad.

Me doy cuenta que no me permito llorar,  me freno, normalmente con comida.
Ahora ya no. Lloro. Y saco todo lo que tengo dentro. Una catarsis emocional que debería haber hecho hace años.

Permetiros sentir, llorar, reír a carcajadas, gritar, cabrearos.  Dejad que vuestro cuerpo se exprese! Ni la comida, ni una copa, ni un cigarro te ayudarán a solucionar lo que estas sintiendo.  Tan sólo serán un parche pasajero que complicará las cosas.

Siente!

Un abrazo,

Anna xo

Cuando yo tenía unos 18 años, mi abuela, con la que tenia un vínculo muy fuerte, la que consideraba una segunda madre, empezó a perder la me...

5 comentarios:

  1. Eres muy valiente!! Yo tengo cancer de pulmon y no me atrevo a prometer nada. Aunque cuando llegue el momento prometere el oro y el moro para tranquilizar a los q quiero. Gracias por compartie esto...por cierto soy de Barcelona. Besos valiente!

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    1. Marta! Siento mucho oír esto. En 11 años han cambiado muchas cosas y se han hecho muchos avances médicos. Sólo decir que todos debemos disfrutar la vida y decir todos los te quiero posibles. Te mando mucho amor y mucha fuerza. Siempre adelante😙😙😙

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  2. Una carta escrita con el corazón y algo más,el alma.
    Un sentimiento inmenso.
    Has sido capaz de poner freno,quédate con eso y guárdate muy adentro lo que ha aflorado al recordar tantos momentos porque te ayudará a seguir adelante.
    Somos humanos,tenemos sentimientos y las lágrimas forman parte de la vida.
    Vive,se feliz y saca siempre lo positivo.
    Besos desde Granada.

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    1. Que bonito. Muchas gracias! Comparto tu filosofía de ver siempre lo positivo. Un beso enorme.😊😙

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  3. Tu abuela te ha dado un regalo: te ha dado la Fuerza y el Amor que ella necesitó y seguro que recibió, pues por lo que cuentas fue muy amada por vosotras.
    Estás pasando con los ojos abiertos por una "crisis de sanación" y eres muy valiente por afrontarlo, digerirlo y compartirlo. No creas que la sanación es dejar de comer de más: la sanación viene a través de conocerte y de dejar salir todo ese dolor enquistado como un río que derriba diques. Lo más importante ya lo estás consiguiendo. Lo otro ¿qué es? Solo un síntoma, un aviso cariñoso que tu alma y tu emoción dan al cuerpo de que algo no va bien.
    Pronto, y estoy segura, ese pus emocional se llenará con alegría y lo demás irá rodando.
    Te mando un abrazo lleno de energía + y recuerda que hay veces que, solo resistiendo y aguantando,estamos avanzando.

    Ánimo y pa'lante
    Eliza Smith😉😉

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