Gordos obsesivos vs delgados obsesivos

21:16:00 Mama con kg de mas 0 Comentarios

Cualquier extremo es malo. Por eso admiro la teoría del Ying y el yang.  Porque para que todo funcione se necesita el equilibrio perfecto.
El problema está cuando la balanza se torna hacia un extremo, y ésta se vuelve obsesiva - compulsiva.
Como he vivido en propia piel la compulsión, se identificarla a años luz en otros. Y no sólo en la comida.
Yo por un lado estoy saliendo de mi problema a base de escribir, de reflexionar, de hacer coaching, ... y me siento liberada.
Pero me estoy dando cuenta que mi marido esta entrando en el extremo opuesto de la obsesión - compulsiva.  Un culto al cuerpo exagerado.  Donde se mira con lupa lo que come, donde se fustiga si no come saludable, donde no deja pasar ni un solo entrenamiento,  ni que tenga dos costillas fracturadas.
Y se lo comento pero no se da cuenta.  Una cosa es cuidarse, que es cuando estas en equilibrio,  y otra obsesionarse, que es cuando mandas al ying y al yang a tomar viento.
Pero en fin que si ese estilo de vida es lo que le hace feliz, adelante. Como el dice, al menos no se pasa el día en el bar.
Peeeeero tal y como yo me preocupo de no pasarle mis neuras a mi hijo, no quiero que mi marido le pase las suyas. Aunque sean neuras más sanas, siguen estando en el extremo obsesivo.
Total, que para mi sorpresa, el otro día estaba en la cola del autobús con mi hijo y había un señor con muchos kilos de más y suelta mi hijo:
"mama, este señor ha comido mucho chocolate verdad?".
(Sí,  mi cara fue en plan tierra tragame. Aunque fue peor cuando dentro del bus dice en voz alta "mama llevas bragas?". Pero ese es otro tema jaja que si que llevo, pero no es el tema de hoy jaja).
Y cada vez que ve a alguien entrado en carnes, hace la misma pregunta. Además durante varios días cada cosa que se iba a comer me preguntaba si le haría gordo.
Me sorprendió mucho que un niño que no tiene ni 4 años dijera eso y le hice entender que hay alimentos que te hacen fuerte y otros que en exceso te pueden "hacer pupa en la barriga". Y aproveché para decirle que no llamara gorda a la gente porque no era bonito, no sabes las circunstancias de la gente y les puedes herir en el corazón. (Se nota que conozco el tema, eh? Jeje)
El tema quedó así y al día siguiente me comenta mi marido que mientras bañaba a nuestro hijo, éste le dijo:
"no está bien llamar gorda a la gente porque les hacemos daño".
(Casi lloré de la emoción! Ole mi niño! ).
Esto desembocó en una larga conversación con mi marido donde hemos llegado al acuerdo de buscar el equilibrio,  cada uno a su manera, ya que tenemos puntos de vista muuuuuuy distintos. Pero allí andamos.
Un abrazo,
Anna, xo

Cualquier extremo es malo. Por eso admiro la teoría del Ying y el yang.  Porque para que todo funcione se necesita el equilibrio perfecto. ...

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